Reconociendo a grandes personalidades
Este organismo internacional de defensa de los derechos humanos, como parte del sistema interamericano, con presencia en países de la OEA, Europa y Asia, con sede en el Estado Mexicano, reconoce a grandes personalidades que han trascendido en la defensa de los derechos humanos en las muy diversas perspectivas para ello, como la impartición de justicia, procuración de justicia, la academia, la investigación, el activismo social, la iniciativa privada, la educación, la cultura, el deporte, la tecnología e inteligencia artificial y rinde homenaje como un acto de amor y reconocimiento a hombres y mujeres que han sido testimonio de ello. Un homenaje es detener el tiempo por un momento para mirar con respeto la vida de alguien, su historia, sus logros, su ejemplo, la huella que ha dejado en quienes le rodean y agradecer su esfuerzo y entrega. Homenajear es decir en voz alta: tu vida importa, tu presencia nos marcó, tu ejemplo sigue vivo en nosotros.
Un homenaje crea un espacio íntimo y solemne donde las palabras se convierten en un lenguaje de gratitud, amor y respeto. Permite expresar lo que a veces cuesta decir en el día a día, y deja un recuerdo duradero que consuela, inspira y fortalece los lazos entre las personas. En ese acto compartido, la vida de quien homenajeamos se ilumina y permanece, más allá del tiempo.
Recordando a nuestro querido amigo y maestro, Mariano Azuela Guitrón en su último homenaje en vida contando con participación de ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, académicos, amigos, familiares, servidores públicos:

